Crisis de suministro de gas natural impacta a la generación eléctrica en Chile

El Coordinador Eléctrico Nacional informó que, además de Colbún, Tamakaya Energía SpA, filial 100% de Minera Escondida (BHP), se quedó sin suministro de gas natural licuado (GNL) desde el 7 de agosto. Esta situación se suma a la menor disponibilidad de gas desde Argentina y a restricciones en transmisión, lo que obliga a buscar alternativas más costosas y contaminantes, como el diésel, para generar electricidad.

La falta de gas no solo encarece la operación, sino que también tensiona la seguridad del suministro, especialmente en un escenario donde las empresas deben planificar la compra de GNL con hasta un año de antelación.

Impacto en el sistema eléctrico
Cuando el gas escasea, el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) depende en mayor medida de combustibles fósiles líquidos, lo que aumenta costos operativos y emisiones de CO₂. Aunque los usuarios regulados no perciben cambios inmediatos en sus tarifas, los clientes libres y generadores del mercado spot enfrentan un mayor riesgo de volatilidad y precios altos.

Paralelos con la pandemia
Durante la pandemia, los problemas logísticos y de suministro internacional de gas también obligaron a depender más de combustibles alternativos. En ese entonces, la menor demanda eléctrica suavizó el impacto económico. Hoy, en cambio, la demanda es alta y sostenida, por lo que cualquier restricción en el suministro de GNL se traduce rápidamente en costos adicionales, riesgo para la estabilidad del SEN y mayor presión sobre las metas de descarbonización.

En resumen, la continuidad y seguridad del suministro de gas natural es un factor crítico para la competitividad y sostenibilidad del sistema eléctrico chileno, tanto en tiempos de crisis como en contextos de alta demanda.